Se trata de Patricia Pastor.

Gimena Pastor, hija de la mujer formuló un pedido desesperado para salvar a su mamá, gravemente enferma y quien necesita ser trasladada a una clínica privada para continuar con su tratamiento.

La panadería de Sáenz Peña y Moreno de Tunuyán, es uno de esos comercios tradicionales de la ciudad.  Desde hace muchos años es atendida por la familia propietaria: los Pastor, gente de trabajo que más allá de su actividad comercial, se destacó siempre por su solidaridad con los tunuyaninos.

Pero hoy, es la propia familia Pastor la que necesita ayuda. Están atravesando un dificilísimo momento que quizás, entre todos, podamos ayudar a sortear. Su hija Gimena, acudió a la comunidad en un desesperado pedido de ayuda.

Actualmente, Patricia se encuentra recibiendo atención en el Hospital Scaravelli, allí, “están terminando de estabilizar unos valores que tiene un poco descontrolados, sacarle el virus y curarle las escaras y trasladarla a la Clínica San Andrés. Esa clínica es privada y mi mamá no tiene obra social. Pido que puedan ayudarme para que pueda tenerla conmigo otra vez”, pidió entre lágrimas su hija.

“Mi mama en mayo sufrió un infarto y la internamos en el Scaravelli en terapia intensiva. En el hospital, la estabilizaron y como necesitaba una operación a corazón abierto, la trasladaron al Hospital Central. Pero además en la operación se complicó un poco” detalló Gimena.

Tras varios meses de complicaciones en su salud, también “estuvo 15 días en coma, hubo que ponerle el respirador a través de una traqueotomía y cuando se despertó se descompensó, hizo fiebre. Los médicos le hicieron estudios y cultivos y se dieron cuenta que tenía una bacteria que era producto de un virus intrahospitalario, lo que complicó poder sacarle el respirador”.

Además, “mientras se recuperaba, se contagió de Covid y la trasladaron a terapia. Se recuperó, la volvieron a trasladar a unidad coronaria del central donde estuvo hasta la semana pasada que la trasladaron al hospital de Tunuyán, allí está internada nuevamente. Están haciendo todo el tratamiento para sacarle el virus intrahospitalario para poder trasladarla a la clínica San Andrés, una clínica de rehabilitación, que es la que necesita para poder desvincularla del respirador, lleva 3 meses con respirador”.

Con una gran fortaleza, Patricia da batalla contra todas las complicaciones en su salud. Pero requiere de la asistencia necesaria para acompañar su tratamiento de rehabilitación. Su familia, se encuentra en el desesperado pedido de la solidaridad de la comunidad para poder afrontar los gastos de la clínica privada.

Se detalla la cuenta para colaborar: