Eduardo un vecino de Tunuyán que es pensionado, denunció ante las cámaras de Canal 8 haber sufrido una estafa tras enterarse de una deuda que mantiene por un crédito que nunca solicitó en una sucursal de Banco Nación del departamento. Lo curioso del tema es que recibe importantes  descuentos de su cuenta personal todos los meses y no obtiene una solución.

El hombre de edad avanzada relata que recibió varios llamados donde le comunicaban que mantenía una deuda por un préstamos que había solicitado meses atrás. Sin embargo, detalla que eso es falso. “Me dicen que el préstamo ha sido autorizado en la sucursal de Moreno y San Martín de Banco Nación (Tunuyán). He ido al banco y me dicen que no hay nada mío ahí sobe esto”.

El problema no es solo el reclamo que a Eduardo le hacen desde diferentes entidades y estudios para cobrar las cuotas del préstamo, sino que el tema está en que ha sufrido descuentos directamente de su cuenta de caja de ahorros de este banco. “Fui al banco y les dije que si yo estaba mintiendo, que me metan preso. Me han atendido muy bien tanto en el banco como en Anses, pero nunca me han devuelto el dinero y me siguen descontando de la cuenta y yo soy pensionado”, apuntó el hombre.

Otro dato curioso del caso, es que Eduardo afirma que nunca le llegó una carta documento, que nunca lo citó un abogado,  que le reclaman la deuda y que también le descuentan. “Si yo hubiera sacado un préstamo, yo no estaría denunciando esto”, dice en las cámaras mostrando la documentaciones de las notas que también le han llegado de una mutual y un estudio de abogados reclamando por el cobro de ese crédito, detallando que se trata de Mutual Ceferino y Estudio Palmero. También en su poder tiene todas las denuncias realizadas por este caso, pero el hombre no tiene una respuesta de nadie ni una solución de ningún tipo.

“El crédito que supuestamente solicité es de 50 mil pesos y yo cada vez que voy a cobrar veo descontado 4 mil pesos. Ya no sé a quién recurrir. El mismo banco hace el reclamo pero nunca me lo han solucionado y me siguen descontando mes a mes”, culminó Eduardo con cierta preocupación y desesperación por lo que vive.