Esa es la cantidad que trabajan en la sucursal de la firma chilena en el Mendoza Plaza Shopping trabajan.
La sorpresiva noticia del levantamiento y retiro de varias sucursales de Falabella en Buenos Aires ha creado un verdadero manto de incertidumbre en los empleados de todos los puntos donde la firma chilena tiene locales, inclusive en la mega tienda ubicada en el Shopping mendocino, donde trabajan alrededor de 400 empleados.
Lo que empezó como un trascendido en las primeras horas del lunes fue confirmado luego por la empresa, en un comunicado. Falabella y Sodimac, ambas del mismo grupo empresario chileno, están buscando un socio en Argentina, pero, de no encontrarlo, podrían cerrar sus tiendas. De hecho, ya decidió el cierre definitivo de cuatro sucursales porteñas.
Vale decir, que la primera tienda de Faabella en nuestro país fue en Mendoza y fue en 1993, en el recién inaugurado Mendoza Plaza Shopping. En el espacio de tres niveles trabajan hoy unas 400 personas. Según publica Los Andes, consultado sobre la posibilidad de que la sucursal cierre o cambie de dueños (e incluso hasta de nombre), el gerente general del Mendoza Plaza Shopping, Andrés Zavattieri, manifestó que no cuentan con información por el momento.
Un dato no menor a toda esta realidad es que antes de la pandemia,  hace solo dos años la empresa chilena daba claras señales de que buscaba contunuar su crecimiento en Mendoza y en el país. Así, continúa relatando el diario mendocino, en diciembre de 2018, a modo de celebración por cumplir un cuarto de siglo en la Argentina, Falabella encaró la remodelación de su tienda en Mendoza; tarea que demandó unos ocho meses de trabajo e involucró una inversión de más de 200 millones de pesos para ampliar un 15% la superficie, pasando de casi 5.700 m2 a un total de 6.500 m2. A fines de ese mismo año se había planificado que iba a estar construida una sucursal de Sodimac Home Center, cadena de la construcción que se fusionó con Falabella en 2003.
El proyecto incluía un vivero de unos 500 m2, un mega-galpón para materiales de construcción (3.500 m2) y otros 6.500 m2 destinados a área de ventas y línea de cajas. El grupo chileno había comprado, además, terrenos al norte de este espacio, cercanos al carril Bandera de Los Andes, para destinarlos al movimiento de camiones para carga y descarga desde y hacia los accesos Norte y Este.
Las que hasta ahora cerrarán
Las primeras tiendas que cerrarán son dos Falabella (ubicadas en Florida 343 y en el Tortugas Open Mall) y dos Sodimac, situados en Villa Tesei y Malvinas Argentinas. Sus empleados ya recibieron la propuesta del retiro voluntario, al igual que los trabajadores de las oficinas centrales; aunque también se les ofrece la posibilidad de ser reubicados en otra tienda.
En el comunicado oficial informan: “Falabella se encuentra evaluando opciones de rentabilización de las operaciones de sus filiales en Argentina, las que podrían incluir el ingreso de un socio estratégico para las mismas”. A esto agregan que la pandemia de coronavirus “aceleró el proceso de digitalización del retail y ha afectado en los resultados”.
El año pasado, Falabella ya había bajado en forma definitiva las persianas de unos de sus locales más grandes en el país, ubicado en Florida al 600, pero la pandemia causó un gran impacto en la empresa –con presencia en Chile, Argentina, Perú, Colombia, México, Brasil y Uruguay-: entre enero y junio perdió US$ 136 millones, frente a las ganancias de U$S 205 millones que había tenido en el primer semestre de 2019. De esta manera, Falabella sigue el camino que ya transitó la también chilena (y brasileña) Latam, que en junio comunicó que cesaba las operaciones en el país.
Por otra parte, el proyecto de construcción de un Sodimac –la cadena de venta de materiales para la construcción y artículos para el hogar en lo que había sido la playa oeste de estacionamiento del centro comercial, y cuya concreción ya venía demorada, parece quedar en el tintero ante este contexto. Aunque nunca trascendió cuál era el monto estimado de la obra, se supo que las primeras tareas solicitadas por el municipio iban a demandar una inversión de 30 millones de pesos (en 2018), y que estas representarían alrededor de un 20% del total.