De esto habló ante las cámaras de Canal 8 el médico cardiólogo tunuyanino Eduardo Giner, quien apuntó, entre otras cosas, que las enfermedades cardíacas siguen siendo una de las principales causas de muerte y que la gente está haciendo tarde las consultas.

«Esta pandemia se ha llevado todos los focos y ha dejado de lado enfermedades muy frecuentes, como infartos, arritmias o insuficiencias cardíacas, y que, hasta el día de hoy, siguen siendo una de las principales causas de muerte. Estas enfermedades en la población las hemos ido sacando un poco de foco. Lo que nos está pasando es que la gente está llegando tarde a consultarnos»; apuntó el médico y añadió: «Muchas veces,  por miedo a ir a un servicio médico o a un consultorio, se queda en su casa teniendo síntomas graves, como dolor de pecho, falta de aire, palpitaciones, desmayos, entre otras. Y cuando consulta muchas veces lo hace en forma tardía. Y también muchas veces el accionar médico en ese momento no es el mismo y la efectividad del tratamiento tampoco es el mismo»

«El consejo que le damos a la gente es que consulte, que vea a sus médicos sobre todo cuando tiene patologías de base y que no se dejen estar, para que nosotros (los médicos) podamos darle alguna solución. Estas enfermedades siguen existiendo y siguen generando problemas en la salud de la gente», destacó Giner.

En el caso del Valle de Uco, específicamente en Tunuyán, lugar en el que atiende Giner, el médico asegura que ha habido una gran merma de consultas en esta pandemia. «Esto es así. E incluso se ve en pacientes que uno sigue durante mucho tiempo han pospuesto algunos controles o nos han referido que tienen síntomas, pero por miedo no consultan». Asimismo, agregó: «Eso a veces puede tener consecuencias muy  graves en la salud de la gente. Acá se está dando una disminución muy notoria. También, nosotros hacemos muchos estudios complementarios que están relacionadas con otras actividades, como por ejemplo electrocardiogramas para estudios precompetitivos para realizar deportes  o para cirugías programadas. Como ha disminuido todo, ha casi desaparecido la actividad deportiva, también ha disminuido mucho esta demanda».