Debido a la pandemia llevan 7 meses sin sus tratamientos presenciales.
Durante la semana pasada familias de niños autistas o con parálisis llegaron a Casa de Gobierno con el objetivo de pedir el retorno de las terapias presenciales. Con la explanada pintada de azul, manifestaron, “la salud física y mental de nuestros hijos está en peligro”.
En relación al Valle de Uco, Eugenia Ruarte, dialogó con “A Media Mañana”, respecto al pedido, “desde que empezó esta pandemia, el material que nos mandan los profesionales lamentablemente no funciona, ellos necesitan el contacto persona a persona por eso pedimos que abran los institutos terapéuticos porque necesitamos las terapias presenciales”.
En relación a la movilización que expresó el urente pedido dijo, “hicimos una campaña por las redes para que nos acompañaran a Casa de Gobierno para tener una respuesta. Se acercó la Directora de Discapacidad y van armar un protocolo para que puedan abrir”. Aunque hasta el momento no hay una fecha definida.
Debido a la pandemia, “todo lo que está pasando ahora de las restricciones, es un retroceso grandísimo porque nosotras ya teníamos una respuesta clara por parte del gobierno, pero ahora tenemos que esperar. Mi hijo va a un centro educativo en Luján que abarca todo lo que él necesita”.
Desde casa se acompaña, por eso “es muy importante sacarlos y armarles una rutina de paseo porque se estresan mucho y empieza a autolesionarse, entran en crisis, en nuestros hijos es diferente porque no podemos calmarlos leyéndoles un libro o dándoles un juego, tenemos que armar algo de contacto físico sí o sí”.
Pese a los intentos de continuar a través de un trabajo a la distancia, “la terapia virtual no nos sirve, hay chicos con autismo no verbal y la terapia es inútil. En Tupungato se armó una asociación, pero nos conectamos mucho con Autismo Mendoza. Desde marzo hasta el día de hoy, este tiempo perdido no se recupera más, es la salud mental”, destacó Eugenia.