Necesitan realizar un cierre perimetral del terreno.

Vecinos de Tunuyán, solicitan a la comunidad colaboración para mantener el paraje “Cruz negra”, que se ubica en el ingreso norte al departamento.

Eduardo Delgado y María Sandoval compartieron en diálogo con Canal 8, el trabajo que realizan para mantener el lugar y que pueda ser visitado por los fieles. Hoy en día, manifiestan que el paraje podría desaparecer debido a diversos reclamos, ya que el propietario del campo lindante, realizó un pedido, manifestando que las personas que llegan hasta el lugar invaden la propiedad privada.

“Convocamos a todos los fieles, no solamente de Tunuyán sino también del Valle de Uco. Necesitamos un cierre perimetral con urgencia, esto todo se maneja con la moneda que deja el peregrino cuando pasa por acá y ahora con la pandemia se está sacando muy poquito dinero. Queremos la colaboración de todos”, para delimitar el terreno manifestó Eduardo.

Lo que requieren, son elementos como palos, alambre liso y de púas, tela, “además sería ideal la colaboración de tiempo para ayudar. El sábado vamos hacer una reunión. Esto es de la gente. Existe desde 1864, esto no debe desaparecer, no podemos permitir que nos quiten esto. Necesitamos el apoyo de los devotos ,esto es de ustedes” agregó María.  “La gente ayuda, la comisión hace el esfuerzo para mantenerlo. Acá los estamos esperando”, detalló.

Por otra parte, el hombre también pidió que la comunidad ayuda a que el paraje continúa habilitado. “Si vienen a la Cruz Negra se quede en el predio y no invada la propiedad privada. Nuestro predio es bastante amplio, les pedimos que se queden allí”, apuntó Eduardo.

La leyenda

Cuenta la leyenda que, hacia 1864, un poderoso terrateniente del valle, llamado Eugenio Bustos, envió a uno de sus hombres de mayor confianza, Raymundo Palleres, a cobrar unos dineros que le debían en la Ciudad o en Chile y que, de regreso, con la plata encima y sus fieles mulas, antes del valle presintió una emboscada.

Así, Palleres puso el dinero en las mulas de tiro y las guasqueó con fiereza para que fueran directo hasta la estancia de Bustos. Luego, siguió y, al vencer un recodo, el gaucho se encontró con un grupo de cuatreros chilenos, quienes le dieron muerte, al tiempo que las mulas, siguiendo rutas propias, retornaron a casa con el dinero.