El ex director del organismo Oscar Sandes y su ex secretaria, Corina Gallardo, cada vez más complicados.

Se comprobó que empleados de Vialidad utilizaban el dinero de la caja chica y hasta se fueron de vacaciones con los viáticos del organismo.

Este fin de semana se conoció la renuncia del titular de Vialidad, Oscar Sandes, que recibió una abultada multa por este caso. Además, una de las que quedó bajo la lupa fue la directora de Recursos Humanos, Corina Gallardo, que se encargaba de falsificar la firma de Sandes para poder rendir los fondos y que, en la actualidad, ocupa un cargo de planta permanente en la Municipalidad de Godoy Cruz.

La periodista Marisa Alarcón de El Sol, dio a conocer hoy el detalle de las numerosas irregularidades denunciadas por el organismo de control, esta vez respecto del ejercicio 2018. El anterior fraude denunciado correspondia a 2019.

El Tribunal de Cuentas enumeró las mismas en el análisis de las cuentas de 2018. El organismo, que se encarga de las rutas provinciales, deberá responder sobre los procedimientos cuestionados.

Tras el juicio donde el Tribunal de Cuentas detectó un fraude millonario en 2019, el organismo de control sigue encontrando serias irregularidades en la rendición de la Dirección Provincial de Vialidad, esta vez correspondiente al año 2018.

A través del fallo Nº 17.357 se detectaron maniobras fraudulentas con un perjuicio al Estado que podría llegar a los 5 millones de pesos. Hay que recordar que el juicio -que destapó el millonario desfalco- corresponde de enero a septiembre 2019. Mientras tanto, el organismo -que audita las cuentas públicas- está analizando parte del ejercicio 2018 donde sigue encontrando anomalías en la rendición de los fondos. Esto demuestra que, de confirmarse los cuestionamientos, se comprobará que este “robo hormiga” se viene arrastrando al menos desde hace dos años atrás.

Las irregularidades encontradas van desde facturas apócrifas, falsificación de firmas, falta de documentación respaldatoria de los gastos, adulteración de planillas de viáticos hasta rendición de gastos apócrifas de restaurantes y servicios.

Otro detalle no menor es que el tribunal se encontró con que se utilizaron poco más de $12 millones de coparticipación vial para gastos que no tenían relación directa con la construcción, reparación y mantenimiento de rutas y caminos, como se solicita a través de la ley Nº 7.314 (Vialidad provincial). Este reparo muestra que se afectaron esos recursos para adquisición de obsequios, servicios gastronómicos, reparación de vehículos, honorarios y servicios profesionales, entre otros.

Solo para ejemplificar el festival de gastos sin justificar o mal justificados, basta con observar una compra de $1.555 en un local de una conocida marca de carnicerías. Con la firma de Sandes argumentando un “pedido de materiales”, se compraron costillas, mollejas y entrañas.

Otras irregularidades suponen facturas adulteradas: bastan dos ejemplos para determinar cómo se agregaban números a montos de los tickets: El importe de la factura Nº 0001-00000055 presentada en la rendición de $ 56.000,00 no es coincidente con el importe original emitido por el proveedor de $ 6.000,00. El importe de la factura Nº 0001-00000056 presentada en la rendición de $ 48.000,00 no es coincidente con el importe original emitido por el proveedor de $ 8.000,00

Para poder investigar sobre la adulteración de las facturas se realizó una pericia a través de un videoscopio digital donde se observaron los aspectos de la escritura. A través de eso, pudo determinarse los cambios que se realizaron para “inflar” los números.

Se presentan comprobantes con horario de emisión fuera del horario de trabajo del organismo, inclusive días sábados y domingos.

Se rindieron facturas por adquisición de combustible, sin identificar el vehículo oficial en el cual se hizo la carga.

Marcadas diferencias entre los saldos que surgen del sistema de inventarios y la existencia real de los insumos. Para poner un ejemplo, se registraron 65 cubiertas, pero en el depósito solo hay 6.

Falta de documentación respaldatoria de las bajas registradas en el sistema de Bienes de Consumo

Los viáticos no se otorgaron conforme a la normativa y se asignaron sin tener en cuenta el límite del 80% mensual. Las solicitudes de anticipos de viáticos de agentes de Sede Central, no cuentan en todos los casos con la firma autorizante del Jefe del Sector. En casi la totalidad de los casos no se especifica la comisión de servicio a realizar justificando los pedidos efectuados. También se detectaron planillas adulteradas.

Se observa gran cantidad de comprobantes de gastos emitidos a Consumidor Final y no a nombre de la DPV, no existiendo evidencia sobre la relación de algunos gastos con actividades propias del Organismo (facturas y tickets por almuerzos y cenas fuera de horario laboral, incluso días sábado y domingos, panadería, carnicería, etc.).

En la mayoría de los tickets presentados, el administrador de la DPV firma y sella los comprobantes tapando los datos de fecha y hora de emisión, lo cual dificulta el control de los mismos y su vinculación con servicios prestados a la DPV.

Se observa adulteración de los comprobantes originales aportados por los responsables, los cuales forman parte las rendiciones del Fondo Permanente del CUC 880 Tesorería.