El acceso al lago de la montaña aún permanece cerrado. La Dirección Provincial de Vialidad avanza a contrareloj para dejar en condiciones de tránsito y que se pueda reabrir la temporada de verano.

Tras un mes de trabajo arduo, a más de 3.000 metros de altura sobre el nivel del mar, bordeando barrancos profundos, con viento constante, temperaturas bajo cero y máximas que no superan los 10 grados, Vialidad Mendoza logró llegar hasta Laguna del Diamante despejando la Ruta Provincial 98, que conecta a la Ruta Nacional 40 con el espejo de agua en un tramo de 66 kilómetros. 

Al respecto, el administrador de la DPV, Ingeniero Osvaldo Romagnoli, explicó por qué se dio ese fenómeno: “hubo endicamientos ocultos de agua, que de pronto se desbordaron en una masa líquida con roca y piedra que licuó la ceniza volcánica que está bajo los acarreos, generando cavernas en los laterales del camino, inconveniente que solo se puede resolver con equipos grandes”.

Trabajan para corregir la traza, y luego rellenar los socavones. Están arreglando lo que dejó el último invierno: sectores cortados por el acarreo de piedras y rocas, la intervención de tramos con planchones de hielo. El punto más delicado fue donde se formó una importante grieta de varios metros de profundidad y de ancho por tormentas y deslizamientos.

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