En diciembre de 2024, después de quince años de trabajo en la mina Veladero, provincia de San Juan, Roberto Sarmiento fue notificado de su despido. La decisión se tomó sin causa aparente, sin explicaciones ni litigios. A cambio, recibió $110 millones de indemnización por parte la empresa Minera Andina del Sol, conformada por Barrick Gold y Shandong Gold. Aunque se trata de una cifra exorbitante, no sorprendió a quienes conocen el mundo de la minería donde los sueldos oscilan entre los $5.000.000 y $7.000.000 mensuales.
Sarmiento es maquinista de oficio y oriundo de San Luis. Cuando ya habían quedado atrás esos días de tareas extenuantes en la mina, disfrutaba de su tiempo libre y pensaba en qué gastar su dinero, su cuenta bancaria experimentó un inusual movimiento. Unas 72 horas después de haber cobrado la indemnización recibió otros $110.000 millones parte de la empresa Andina del Sol.
Había sido una falla humana. El administrativo y el contador encargados de abonar la indemnización no advirtieron que el dinero ya había sido enviado y lo hicieron nuevamente. Cuando la empresa notó el movimiento duplicado, intentó contactar a Sarmiento. No hubo respuesta. No hubo devolución. Entonces acudieron a la justicia.
¿Cómo fue que un asunto laboral terminó en una denuncia penal? Según los informes bancarios solicitados por la fiscalía, Sarmiento transfirió el segundo monto —los $110 millones adicionales— a una cuenta a nombre de su esposa, identificada con el apellido Muñoz.
“En ese momento se configura el delito de estafa. Ya no se trata de una simple defraudación por no devolver un dinero recibido por error, sino que hay una conducta orientada a ocultar los fondos”, explicó el fiscal Guillermo Heredia.
La fiscalía actuó rápido. Las cuentas vinculadas a Sarmiento y Muñoz fueron bloqueadas, impidiendo que el dinero se moviera. “El dinero no lo gastaron, sigue estando en la cuenta de la mujer de Sarmiento”, precisó
A pesar de que Sarmiento ya fue citado a declarar por la justicia de San Luis, ya que vive en dicha provincia y no en San Juan, no se presentó a la audiencia. “La causa ya fue formalizada, y si vuelve a ausentarse, se solicitará su detención. Su esposa, Muñoz, también fue imputada.
Ese tipo de delito se encuentra tipificado en el artículo 172 del Código Penal Argentino, que prevé una pena de entre un mes y seis años de prisión. “Estamos hablando de una cifra que casi llega a los USD 100 mil”, remarcó el fiscal, que también hizo alusión a la multa que contempla el artículo 175.